la buena pintura nos mejora la vida

ENTREVISTA A ANTONIO LOPEZ EL 27.03.06

El prestigioso pintor Antonio López, miembro de la Real Academia de San Fernando y galardonado con el Príncipe de Asturias de 1985, ha impartido durante tres días un taller de creación plástica en Los Alcázares en torno al paisajismo y al desnudo, dentro del extenso programa que organiza la Universidad del Mar de Murcia, enmarcado en el curso Teoría Y Práctica de la Creación Artística en la que han impartido conferencias prestigiosos especialistas del mundo del arte.


Pregunta: ¿Sin las primeras lecciones de su tío Antonio López Torres, quizá todo hubiera sido más distinto para usted?

Respuesta: En relación a mi tío Antonio, lo que fue decisivo es que me posibilitó el salir de Tomelloso y empezar a estudiar pintura, más que lo que él me dijera.

Eso me cambió la vida a los 13 años, ya que me ayudó a convencer a mis padres para que me fuese a Madrid, y eso, otro no lo hubiera conseguido.

Mi tío era una persona con mucho prestigio y con mucha autoridad en ese sentido, y claro mi padre lo obedeció; dijo que yo valía, y mi padre lo creyó. En aquel momento no era una cosa normal enviar a un hijo a la capital a estudiar cualquier disciplina.

Esto tuvo una importancia enorme, no sé que hubiera pasado sin esa intervención de mi tío. Sin embargo mucha más importancia tiene para mí su ejemplo como gran artista, ya no son sus palabras, porque a veces son muy fáciles de decir, es mucho más el ejemplo suyo como ser humano y la admiración que he tenido motivado por todos los meritos de su pintura, eso para mí ha sido un privilegio enorme porque hay muy poca gente que pueda tener tan cerca algo tan grande. He tenido una doble fortuna: gracias a él mi familia me lleva a Madrid y después el tener ese ejemplo a mi lado. La gente en general anda muy perdida.

Aunque yo tenía ese punto de referencia a distancia, porque si hubiera estado cerca había un riesgo de que absolviera y yo era consciente.

Más tarde cuando salí de la Escuela, en un momento de mi vida, yo notaba al tener la referencia más cerca que me absolvía, ya que entraba en su órbita y no debía de ocurrir eso porque yo no me parecía tanto a él.



Pregunta: ¿Velázquez y Vermeer siguen siendo sus referencias artísticas?


Respuesta: Yo pienso que las referencias son muchísimas, unas las tienes muy claras y otras muy imprecisas. Hay unas cosas que no te gustan absolutamente nada, pero que te valen como referencias, como puntos de peligro que te avisan de que no debes de pasar, según que límites, tanto en literatura, en cine y en la propia vida, que te va enseñando.


Pero claro, de Velásquez, ¿qué vas a decir? Ahí están los griegos, es que claro detrás de nosotros hay cientos de artes extraordinarios, y los europeos tenemos ese privilegio, que a su vez, a veces nos asfixia.


Y es la cantidad de cosas maravillosas que hay detrás de nosotros, a nuestra espalda. Eso a veces nos coacciona un poco y nos quita libertad, pero también nos da mucho placer como espectadores.





Pregunta. ¿Por qué en la ejecución de sus cuadros se dilata tanto?

Respuesta: Pues no lo sé. Yo cuando veo pintar en estos talleres, a veces, cosas tan interesantes y tan rápidamente pintadas, me pregunto: ¿Que qué me pasa?

Sino habrá un malentendido que lo he desarrollado durante mis años de formación, o una fe en una forma de trabajo, porque es una forma lenta comparada con la de los demás, tal vez podría haber abreviado. Yo me lo pregunto ahora, pero las cosas están así.

Hay también otra gente que es lenta, cineastas que hacen pocas películas o poetas que publican muy pocos libros. ¿Es mejor ser torrencial? Eso no sé puede elegir. Pero yo me pregunto: si no me pasaré un poco, pero en todo caso no es voluntario.



Pregunta: ¿En qué momento se encuentra el retrato de la Familia Real que lleva realizando ocho años?
Respuesta: Pues estoy en ello. He estado unos meses sin trabajar, ocupado en otras cosas, y ahora voy a continuar. Como lo hago con fotografía no tengo el problema de todos los cambios que puede haber.


Pregunta: ¿Qué le parecen las etiquetas artísticas, por ejemplo, la de realismo mágico en la que le encuadraron en los años 60?



Respuesta: Son palabras, Yo creo que las etiquetas, son como las palabra renacimiento o romanticismos, si te fijas no sabes si son las palabras justas.


Lo que importa son las cosas y esas gentes de valor que aparecen en todos en esos espacios y te entusiasman. No importa tanto la palabra, por ejemplo en el impresionismo no sé hasta qué punto toda esa gente son impresionistas. Yo no me planteo mucho eso.




Pregunta: Usted ha trabajado en solitario durante décadas en un mundillo artístico dominado por la abstracción, el informatismo y las tendencias conceptuales, y al final su pintura sigue triunfando.


Respuesta: Pues así es. No solamente yo, hay una parte de los pintores y de los escritores del mundo que trabajan dentro de la figuración, con fe y con dudas.


Aunque la duda y la fe es inevitable en cualquier tendencia. Así es la vida en este momento, tenemos duda de casi de todo.





Pregunta: ¿Al final siempre le consideran un pintor hiperrealista?

Respuesta: Pues quizá sea una etiqueta equivocada, pero como no la llevo pegada en la frente, ¿qué importa? Uno no puede salir permanentemente a discutir eso.

Yo creo que no somos hiperrealistas los realistas españoles. Esa palabra surge de unos pintores y escultores que trabajaban sobre el mundo real en América del Norte, y que tienen unas técnicas de ejecución, una temática y unas estrategias de trabajo que no son las nuestras.